La Justicia dio por cerrado el expediente que investigaba la muerte de Ernestina Pais y confirmó que todo fue un trágico accidente
La fiscal de San Isidro, Carolina Asprella, recibió la última pericia pendiente y resolvió el archivo de la causa: el vehículo no tenía fallas mecánicas, no hubo intervención de terceros y la conductora no tenía alcohol ni sustancias en sangre cuando fue embestida por el Tren de la Costa el pasado 26 de junio.
“Yendo al tren me voy, no sé si vuelvo...”Verso de tango popular
Una investigación que comenzó en junio y termina con un archivo
Quiero contarles en primera persona cómo se fue cerrando, pieza por pieza, este rompecabezas que terminó de armar la Justicia de San Isidro tras la muerte de la actriz y conductora Ernestina Pais, ocurrida el 26 de junio cuando el auto que manejaba fue embestido por una formación del Tren de la Costa en el cruce de las calles Sáenz Peña y El Cano, un punto que muchos vecinos del norte del conurbano bonaerense conocen bien porque allí el ferrocarril cruza la calle a nivel, con sus barreras que suben y bajan y con ese sonido tan particular de la campana que durante décadas marcó la vida cotidiana de la zona.
La investigación quedó en manos de la fiscal Carolina Asprella, quien desde un primer momento trabajó para reconstruir qué había pasado en esos segundos fatales, y lo hizo con una mirada amplia: no se quedó solamente con la escena del choque sino que fue tirando de cada hilo posible para descartar hipótesis y para llegar a una explicación que pudiera cerrarles el expediente tanto a la familia de Ernestina como al conjunto de la sociedad que durante semanas se preguntó qué había ocurrido realmente.
- La pericia accidentológica descartó fallas mecánicas en el vehículo que conducía Ernestina Pais.
- No se hallaron indicios de que otra persona hubiera intervenido en el choque con el Tren de la Costa.
- El estudio toxicológico confirmó que no había alcohol ni sustancias prohibidas en sangre al momento del impacto.
- La autopsia determinó que la causa de muerte fue un severo traumatismo de cráneo producto del impacto.
- Las cámaras de seguridad y la pericia planimétrica terminaron de cerrar la reconstrucción del hecho.
- La causa quedó sin imputados y sin ninguna línea de investigación abierta, por lo que no habrá proceso penal.
Una tragedia que sacudió al mundo del espectáculo y a San Isidro
A quienes crecimos viendo a Ernestina en la pantalla, con esa presencia tan particular que tenía frente a cámara y esa manera de decir las cosas que parecía siempre un poco más cercana que la de otros conductores, nos costó asumir que ya no la íbamos a ver más, y por eso me parece importante detenerme un instante en lo que este caso dejó en el barrio y en San Isidro, porque las comunidades chicas del conurbano norte suelen envolverse en las tragedias de manera muy íntima, casi como si formaran parte del dolor de la familia, y en esta oportunidad no fue la excepción, porque a la zona la cruza una de las líneas más tradicionales del ramal ferroviario metropolitano.
El cruce de Sáenz Peña y El Cano es un paso a nivel que vecinos y vecinas transitan a diario, y la noticia del impacto generó una conmoción que todavía resuena entre quienes usan el Tren de la Costa para ir a trabajar o para pasear por los pulmones verdes de San Isidro, porque más allá del nombre tan turístico que tiene la línea, quienes vivimos en la zona sabemos que también es un medio de transporte cotidiano, y por eso lo ocurrido con Ernestina dejó a varios lectores y lectoras del portal con la sensación de que la tragedia podía haber tocado a cualquiera, una sensación que muchas veces es la que más cuesta procesar en el duelo colectivo.
Ahora bien, más allá del impacto emocional que todos compartimos, el dato clave para la Justicia fue que las distintas pericias fueron arrojando resultados consistentes entre sí: las cámaras de seguridad filmaron cómo el vehículo fue impactado por la formación, la pericia planimétrica permitió reconstruir la mecánica del choque sobre el cruce, la autopsia confirmó un cuadro compatible con ese tipo de colisión a alta velocidad y el estudio toxicológico descartó cualquier sustancia que pudiera haber alterado la conducción, de modo que el cuadro de conjunto terminó de darle a la fiscal Asprella la certeza necesaria para no abrir ningún proceso penal y para archivar la causa como un accidente cuyas circunstancias ya quedaron esclarecidas.
Una reflexión final a los lectores y lectoras de este portal
Les pido que me permitan cerrar esta nota con una reflexión en primera persona, porque siento que es lo más honesto que puedo hacer cuando un caso tan sensible llega a su instancia definitiva: a veces, como periodistas y como ciudadanos, necesitamos que la Justicia termine de armar el rompecabezas para poder empezar a elaborar el duelo, y ese momento llegó para la familia de Ernestina y para toda la comunidad que la siguió durante años en la pantalla, y si bien nada devuelve lo perdido, al menos queda la tranquilidad de saber que no hubo irregularidades, ni fallas mecánicas, ni intervención de terceros, ni alcohol ni sustancias en sangre, sino un accidente en un cruce ferroviario que, como tantos otros cruces a nivel del conurbano, nos sigue interpelando como sociedad sobre los sistemas de seguridad y sobre cómo seguimos cuidando a quienes circulan por esas esquinas todos los días.
Mi recomendación a quienes llegaron hasta acá es que lean este cierre como lo que es: un punto y seguido, no un punto final, porque aunque la causa penal haya quedado archivada, el debate sobre la seguridad en los pasos a nivel sigue abierto y merece que cada uno de nosotros, desde nuestro lugar, lo mantenga vivo, y que si alguna vez pasaron por el cruce de Sáenz Peña y El Cano, se detengan un instante a recordar que ahí, una mañana de junio, la vida de Ernestina Pais cambió para siempre, y que esa memoria, cuando la cuidamos entre todos, termina siendo la mejor manera de honrar a quien se fue.
Te puede interesar
