La brisa de Etcheverry se quedó en octavos: cayó ante Michelsen, pero se va con la valija más pesada
El platense perdió en sets corridos, sumó su mejor actuación en el US Open y trepará al puesto 29 del ranking. Ahora todas las miradas argentinas se posan sobre Francisco Cerúndolo, que sigue vivo en el cuadro.
Hay derrotas que duelen menos y enseñan más. La de Tomás Etcheverry en los octavos del US Open entra en esa categoría: cayó en sets corridos ante el estadounidense Alex Michelsen (6-7, 4-6 y 4-6), pero se subió al avión de regreso a casa con el mejor resultado de su carrera en Flushing Meadows bajo el brazo. Seamos sinceros: eso ya es un golazo de mitad de cancha.
El partido, paso a paso
El arranque fue eléctrico. Michelsen quebró rápido y se puso 2-0, como quien entra a una cancha con el viento a favor. Etcheverry no se achicó: recuperó el saque en el quinto game y aguantó hasta el tie-break. Incluso tuvo un set point con 6-5 a favor, pero el estadounidense lo borró con un tiro cruzado después de un rally largo y se llevó el desempate 8-6.
El segundo set fue un monólogo del local: otro quiebre temprano, servicio sin fisuras y cero puntos de quiebre concedidos. El "Huracán Michelsen", como lo vamos a llamar de aquí en más, pasó el temporal sin mojarse. Y en el tercero, la historia se repitió: break en el quinto game, 3-2 arriba y cierre con un ace después de aguantar dos puntos de quiebre que le habían puesto suspenso al asunto.
- Etcheverry disputó por primera vez la segunda semana del US Open en su carrera.
- Subirá tres puestos en el ranking ATP y desde el lunes será 29 del mundo.
- Michelsen avanzó a cuartos, donde espera al ganador de Tiafoe-Medvedev.
- Francisco Cerúndolo (25°) sigue en carrera y se medirá ante el belga Alexander Blockx (34°).
- Blockx viene de eliminar al italiano Flavio Cobolli en la ronda anterior.
Lo que viene y la pregunta del millón
Toda la ilusión argentina pasa ahora por Francisco Cerúndolo. El porteño se enfrentará a Blockx en los octavos, con la chance de meterse entre los ocho mejores del torneo si la victoria llega. Seamos sinceros otra vez: el cuadro está abierto, el tenis del Flaco viene fino y la noche neoyorquina siempre le sienta bien a los que se bancan la presión. ¿Hasta dónde puede llegar Cerúndolo? Yo me la juego y digo: mínimo cuartos. Después, que hable la raqueta.
