Katsuhiro Harada arrancó una nueva etapa en SNK y ya cocina un videojuego que todavía no tiene nombre
El creativo japonés, histórico conductor de la saga Tekken, se instaló al frente de VS Studio con un equipo que él mismo fue armando. La compañía le dio margen tanto para imaginar títulos propios como para nutrir sus franquicias históricas, mientras crece la expectativa por conocer qué género tendrá la primera entrega de este nuevo capítulo en su carrera.
Como bien supo cantar Andrés Calamaro en esas tardes de estudio donde todo se vuelve posible, hay momentos en la vida de un artista en los que la única manera de seguir creando es animarse a empezar de nuevo. Y eso, precisamente, es lo que acaba de hacer Katsuhiro Harada, el nombre propio que durante décadas estuvo pegado a la saga Tekken como sinónimo de peleas, y horas de práctica frente al televisor. Después de más de veinticinco años en Bandai Namco, el creativo japonés dio el salto y hoy conduce VS Studio, una filial recién nacida dentro de SNK, la casa que supo cultivar leyendas como The King of Fighters, Samurai Shodown y Metal Slug, íconos con los que crecimos muchos de los que pasamos la infancia frente a las recreativas del barrio o discutiendo sobre cuáles eran los mejores combos en los Rankers de Lincoln.
Libertad para crear o para reinterpretar
El propio Ozan Kocoglu, director principal de publicaciones de SNK, fue el encargado de poner las cosas en blanco sobre negro. Según explicó, VS Studio tiene margen tanto para desarrollar propuestas originales de cero como para trabajar sobre las franquicias históricas que la empresa viene sosteniendo desde hace décadas. En criollo: Harada puede tomar un personaje clásico y darle una vuelta de tuerca, o bien plantar una semilla completamente nueva y ver cómo crece. Las dos puertas están abiertas, y la compañía no parece tener apuro por cerrarle ninguna.
“Quiero introducir una sorpresa sin alejarme de aquello que mis seguidores esperan de mí.”Katsuhiro Harada
Esa frase, pronunciada por el propio Harada en septiembre de este año, resume a la perfección el espíritu de lo que se viene. No hay confirmación oficial sobre el género del juego —puede ser un título de acción, puede ser un crossover, puede ser algo que todavía nadie imagina—, y ni siquiera se conoce su nombre. Lo único que queda claro es que el creativo no quiere defraudar a quienes lo vienen acompañando desde los tiempos del primer Tekken en PlayStation, allá por 1994, cuando él todavía era un joven desarrollador que aprendía a hacer hablar a los personajes en una pantalla de 240i.
Un equipo que se armó por convicción
Hay un detalle que me pareció especialmente significativo y que vale la pena subrayar. Harada aclaró que los desarrolladores que se sumaron a VS Studio no fueron reclutados a la fuerza ni seducidos con contratos dorados, sino que lo hicieron por voluntad propia, atraídos por la posibilidad de trabajar a su lado. Se trata, en su mayoría, de gente que conoció de cerca durante años dentro de Bandai Namco, varios de ellos formados bajo su tutela directa, que decidieron dar el salto juntos. SNK, por su parte, confirmó que está buscando perfiles especializados en juegos de acción para ampliar su plantel, una movida que no debería leerse como una confirmación del género del proyecto, pero sí como una pista bastante elocuente sobre por dónde podrían ir los tiros en el futuro cercano.
Sobre Tekken, el tema fue casi inevitable. Harada fue tajante y, a mi entender, muy elegante: ya no tiene acceso a los planes internos de Bandai Namco, de modo que cualquier comentario suyo sobre las próximas novedades de la saga sería, como él mismo reconoció, pura especulación. Pero no quiso irse sin dejar un mensaje que habla mucho de su carácter y de su manera de entender la industria: expresó una confianza plena en quienes continúan al frente de la serie y destacó el crecimiento profesional de cada uno de los integrantes que él mismo ayudó a formar. Nada de rencores, nada de frases con doble filo. La vara la dejó bien alta y, ahora, le toca a otros sostenerla.
Mientras esperamos ese anuncio que todavía no llega, les confieso una cosa en primera persona: vengo siguiendo la carrera de Harada desde aquellos años en los que los grupos de noticias y los foros de NeoGAF ardían cada vez que se filtraba un roster nuevo, y nunca lo vi tan abierto, tan dispuesto a reinventarse, como en este nuevo capítulo. Si me preguntan a mí qué me gustaría encontrar en su próximo juego, la respuesta es simple: esa misma libertad creativa que SNK le está dando, traducida en personajes con los que uno quiera quedarse charlando un rato, mundos que den ganas de recorrer con el joystick en la mano y, sobre todo, ese ADN que él siempre supo imprimirle a sus proyectos. Estemos atentos, porque cuando un artesano de esa talla empieza un lienzo en blanco, lo más sabio es no sacarle los ojos de encima.
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