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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Jim Henson, el hombre que nunca dejó morir al niño interior y reinventó la televisión para toda la familia

A 35 años de su muerte, el creador de los Muppets, "Barrio Sésamo" y "Fraggle Rock" sigue siendo una referencia ineludible para entender cómo el humor absurdo y la ternura pueden convivir en la pantalla chica. Un repaso por su filosofía de trabajo, sus comienzos como titiritero a los 17 años y la huella que dejó en generaciones de espectadores.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 3 d
Jim Henson, el hombre que nunca dejó morir al niño interior y reinventó la televisión para toda la familia

"La gente más sofisticada que conozco son todos niños por dentro", decía Jim Henson, y esa frase funciona casi como una declaración de principios para entender la enorme cantidad de personajes entrañables que nos dejó y que todavía hoy seguimos viendo en pantalla. Es que detrás de la rana Gustavo, de la Cerdita Peggy, del Gran Gonzo y compañía, había una manera muy particular de mirar el mundo, una filosofía de trabajo que convertía lo simple en memorable y que atravesó la televisión infantil y familiar durante décadas enteras. Yo, como espectadora de cuarenta y tantos, crecí con esos personajes, y todavía me sorprendo cuando me detengo a pensar cuánto había de pensamiento serio detrás de cada disparate de felpa.

Los primeros pasos de un titiritero inquieto

Henson hizo su primera aparición pública como titiritero a los 17 años, en un programa infantil que fue levantado a las tres semanas. Podría haber sido el final de la historia, pero el joven Jim no se amilanó: junto a Jane Nebel, quien después sería su esposa, creó "Sam and Friends", un show de corta duración que funcionó como laboratorio creativo y que terminó sentando las bases de todo lo que vendría después. Ese primer paso fallido, lejos de desanimarlo, le dio la pista de que el camino estaba en animarse a probar, equivocarse y volver a empezar.

  • El primer programa infantil de Henson duró apenas tres semanas en pantalla, pero le dejó una lección clave: había que experimentar sin miedo.
  • Junto a Jane Nebel creó "Sam and Friends", considerado el semillero donde nacieron las ideas centrales del universo Muppet.
  • Su primer gran salto a la fama masiva llegó de la mano de "Barrio Sésamo", donde combinó educación y humor en partes iguales.
  • "The Muppet Show" consolidó el estilo que lo haría histórico: personajes con contradicciones, defectos entrañables y una humanidad inesperada.
  • "Fraggle Rock" extendió esa misma lógica a un universo de fantasía que funcionaba como una pequeña aldea global, con producción compartida entre varios países.

La lógica detrás de cada disparate

Lo que distinguía a Henson de otros titiriteros no era únicamente la calidad de sus producciones, sino un método muy claro para construir personajes. "Los personajes más interesantes que he creado tienen una fijación o un rasgo que podés exagerar", explicaba él mismo, y agregaba: "En lo que exagerás, se vuelve divertido y la gente ve ese rasgo en sí mismos". Esa idea tan sencilla, y a la vez tan difícil de aplicar bien, era el corazón de su taller creativo: encontrar un rasgo humano, empujarlo un poco más allá de lo razonable y dejar que el público se reencuentre con una parte propia en medio del absurdo.

“Absurdo es tomar lo que es realmente la vida y llevarlo a una abstracción que la gente reconozca.”Jim Henson

El absurdo, en su mirada, no era un recurso para escaparse de la realidad, sino una manera muy precisa de acercarse a ella. Esa abstracción que menciona Henson es lo que explica por qué un personaje como Gustavo, que es una rana temperamental y algo cascarrabias, puede resultarle identificable a un adulto con mil preocupaciones, o por qué la Cerdita Peggy transmite una ternura que atraviesa generaciones sin pasar de moda. La risa, para él, nunca fue un fin en sí mismo, sino una herramienta para poner las cosas en perspectiva y, de paso, enseñarnos algo sobre nosotros mismos.

Henson murió en mayo de 1990, a los 53 años, a causa de un choque tóxico originado por una infección bacteriana. Tenía una carrera en plena actividad, con proyectos en marcha y la energía intacta para seguir creando. Su legado se consolidó con el paso de los años: Disney terminó incorporando a los Muppets a su catálogo y los personajes ganaron nuevas camadas de seguidores, mientras que producciones como "Barrio Sésamo" y "Fraggle Rock" siguen siendo referencia ineludible del género infantil y familiar en todo el mundo.

Una pregunta que sigue abierta

Treinta y cinco años después de su partida, la pregunta que queda flotando es inevitable: hasta qué punto esa combinación de humor absurdo y ternura sigue siendo viable en la televisión actual, o si el formato que Henson construyó ya no tiene un equivalente real en las pantallas de hoy. Lo que sí puedo decir, en primera persona, es que vale la pena revisar sus entrevistas, buscar los capítulos históricos de "The Muppet Show" y volver a poner "Fraggle Rock" en casa con los chicos de la familia: uno termina redescubriendo por qué ese universo sigue siendo tan necesario, tan querible y, sobre todo, tan profundamente humano. Si tienen la oportunidad, anímense: se van a reír, se van a emocionar y, tal vez, se van a reencontrar con ese niño interior que Henson se empecinó en mantener vivo durante toda su vida.

IE
Iris EvansCultura y espectáculos

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