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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Jeanne Tripplehorn, la actriz que aprendió a brillar sin hacer ruido

Cuatro décadas después de su debut en el thriller que sacudió a Hollywood, la actriz reconstruyó su carrera en la pantalla chica y se mantiene activa en producciones internacionales. Un recorrido por sus papeles más recordados y sus próximos desafíos.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 32 d
Jeanne Tripplehorn, la actriz que aprendió a brillar sin hacer ruido

Hay una frase del compositor Randy Newman que suele repetirse en los pasillos de Hollywood: uno puede sobrevivir a casi cualquier cosa si tiene un buen papel. Jeanne Tripplehorn parece haber tomado esa idea al pie de la letra, porque después de asomar en uno de los títulos más comentados de principios de los noventa, eligió algo menos estridente: trabajar de manera sostenida, sin la presión de los flashes, y construir una carrera que hoy, más de tres décadas después, sigue sumando capítulos.

Su punto de partida fue, literalmente, en el centro del mapa. En 1992, cuando todavía no había cumplido los treinta, Tripplehorn se sentó en la silla de Beth Garner, la psicóloga que orbita al detective Nick Curran en Instinto básico, el thriller de Paul Verhoeven que mezclaba sexo, suspenso y un guion de Joe Eszterhas capaz de generar polémica incluso antes del estreno. A su lado estaban Sharon Stone y Michael Douglas, dos figuras que ya manejaban la conversación de la industria. No fue el rol más lucido del elenco, pero alcanzó para que su nombre empezara a sonar en los pasillos de los grandes estudios.

De la pantalla grande al oficio cotidiano de la televisión

Apenas un año después, la actriz dio un paso decisivo al compartir cartel con Tom Cruise en La tapadera, una adaptación de John Grisham dirigida por Sydney Pollack. La película confirmó que podía sostenerse en producciones de primer nivel, aunque con el correr de los años sus papeles cinematográficos se fueron espaciando. Comedias como Very Bad Things y dramas como Dos vidas en un instante, Mickey Ojos Azules y Sliding Doors la mantuvieron visible, pero siempre en la franja de los roles secundarios.

Fue la televisión la que le devolvió un lugar protagónico. Primero en Big Love, la serie de HBO que retrataba la vida de una familia poligámica de mormones fundamentalistas y que le permitió trabajar junto a Bill Paxton, un actor que la industria todavía hoy recuerda con cariño. Más tarde, en Mentes criminales, participó durante cuatro temporadas y en 48 episodios, lo que la expuso a una audiencia masiva y la convirtió en una cara familiar para el público que se sienta cada tarde frente al televisor.

Una etapa marcada por la pantalla chica y las plataformas

Después de un impasse sin estrenos durante 2015 y 2016, Tripplehorn reapareció en 2018 con Gloria Bell, el drama de Sebastián Lelio en el que comparte escenas con Julianne Moore, John Turturro y Michael Cera. Su participación fue breve pero precisa, el tipo de rol que los actores de oficio saben construir con pocas líneas.

En los últimos años su agenda se concentró en las plataformas de streaming. Estuvo en La edad dorada, la producción de época de HBO que reconstruye los contrastes sociales de la Nueva York de fines del siglo XIX, y en La lista final, un thriller militar con pulso de serie de espionaje. Más recientemente se sumó a Verdades ocultas, una producción que tiene a Ethan Hawke como protagonista y cuya segunda temporada llega en octubre de 2025. En declaraciones vinculadas a ese rodaje, la actriz reconoció sin rodeos que aceptó proyectos con los que no se sentía plenamente satisfecha, y señaló que esta serie representaba una excepción.

  • Debut cinematográfico en 1992 con Instinto básico, el thriller de Paul Verhoeven que marcó a fuego los noventa.
  • Papel protagónico en Big Love, donde construyó a Barb Henrickson como una de sus interpretaciones más celebradas por la crítica.
  • Presencia sostenida en Mentes criminales, con 48 episodios entre 2012 y 2014.
  • Regreso al cine en Gloria Bell (2018), junto a Julianne Moore y John Turturro.
  • Etapa actual vinculada a las plataformas, con presencia en La edad dorada, La lista final y Verdades ocultas.
“Reconozco que hubo proyectos que acepté sin estar del todo convencida. Verdades ocultas es distinto: es el tipo de historia que necesitaba en este momento de mi carrera.”Jeanne Tripplehorn, en declaraciones recientes por el rodaje de Verdades ocultas

Una recomendación desde el living

Si alguien me pide un recorrido para entender quién es Jeanne Tripplehorn más allá del título de 1992 que la puso en el mapa, siempre sugiero empezar por Big Love y después dejarse caer por Mentes criminales, dos series que muestran registros muy distintos de una actriz que aprendió a sostenerse sin necesidad de encabezar afiches. Y para quienes quieran reencontrarse con su cara en la pantalla grande, Gloria Bell sigue siendo una cita pendiente: breve, contenida, impecable. Después de tantos años, sigo esperando verla en un papel que la ubique otra vez en el centro de la escena, aunque, siendo honestos, lo que ya construyó alcanza para considerarla una de las intérpretes más interesantes de su generación.

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Iris EvansCultura y espectáculos

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