Henry Cavill, Jake Gyllenhaal y un archipiélago bajo sospecha: Guy Ritchie vuelve a la carga con «En la zona gris»
El director británico eligió Tenerife para rodar su nueva película de acción, donde los paisajes de las Islas Canarias se convierten en el territorio de un millonario misterioso, persecuciones en buggy, conspiraciones y una explosión tras otra.
Hay una línea en «Snatch, cerdos y diamantes» —esa película que Guy Ritchie firmó en 2000 y que todavía sigue sonando en mi memoria cada vez que aparece un galgo en pantalla— donde el personaje de Turkish, encarnado por Jason Statham, dice algo así como que en su trabajo hay que aprender a confiar en la mala suerte porque, total, la buena suerte no existe. Aquella declaración de cinismo deportivo me vuelve a la cabeza cuando uno se sienta a ver «En la zona gris», el nuevo largometraje del realizador británico, porque la película vuelve a apostar por ese mundo de criminales charlatanes, planes que se desbordan y tipos duros que terminan corriendo más de lo que pelean.
Lo que diferencia a esta producción es el escenario y el reparto, dos condimentos que el propio Ritchie parece haber entendido como una oportunidad para refrescar su cine. La historia, según el material de promoción, presenta a las Islas Canarias como un territorio controlado por un misterioso millonario, y dentro de ese mapa de poder se cruzan conspiraciones, disparos, explosiones y los clásicos desencuentros entre gente que miente muy mal y gente que miente muy bien.
Un elenco con pedigree y un Bardem en el medio
La ficha técnica arranca con dos nombres que el público argentino conoce bien y que suelen funcionar como garantía de en cualquier género: Henry Cavill, aquel que dejó el manto de Superman para volver a las películas de espías y músculos, y Jake Gyllenhaal, que ya lleva varias temporadas instalado en el circuito del thriller después de papeles recordados en «Zodiac» y «Enemy». A ellos se suma un español con apellido conocido del lado de acá del Atlántico: Carlos Bardem, el hermano del oscarizado Javier Bardem, que se mueve con comodidad en el registro del cine de acción europeo y que aquí aparece como parte del entramado criminal que organiza Ritchie en torno al archipiélago canario.
- Henry Cavill: el protagonista masculino, en la línea del héroe de acción clásico que Ritchie sabe mover con soltura.
- Jake Gyllenhaal: como contraparte, en un registro más cerebral, ideal para los engranajes de la conspiración.
- Carlos Bardem: la presencia latina del elenco, garantía de un acento y un código cinematográfico reconocibles.
- Guy Ritchie: director y productor, figura central del proyecto y garante de un estilo de montaje rápido y humor ácido.
El rodaje se realizó íntegramente en Tenerife, la isla más grande del archipiélago canario, y esa elección no es decorativa: las vistas costeras, los entornos de playa y los caminos volcánicos funcionan como escenario de persecuciones en buggy, peleas en bares y todo tipo de enfrentamientos que la película promete intercalar con secuencias más dialogadas. Para quienes conocen las Canarias solo por sus vacaciones de verano, la película puede operar casi como un viaje: hay acantilados, hay mar, hay luz del Atlántico que contrasta con la oscuridad de la trama.
Un lugar en la filmografía de Ritchie
«En la zona gris» se inscribe en una etapa particularmente prolífica del realizador. Además del cine —donde ya suma títulos como «Operación U.N.C.L.E.» y sus dos «Sherlock Holmes» con Robert Downey Jr.—, Ritchie viene trabajando fuerte en televisión con series como «The Gentlemen», «Mobland» y «El joven Sherlock», y tiene en preparación «Capital», lo que confirma que para él el formato largo, sea en pantalla grande o chica, es hoy un terreno donde se mueve como pez en el agua.
Como lectora y espectadora, lo que más me seduce de una película así no es tanto la acción pura —que puede volverse repetitiva si no hay historia debajo— sino la combinación de un director con oficio, un lugar de rodaje que se luce y un elenco que sabe sostener los silencios entre las explosiones. Por eso, si me preguntan a mí qué recomendaría de esta propuesta, les diría que se dejen llevar por la mezcla: vean «En la zona gris» como lo que es, un thriller de evasión con paisaje canario, y no le pidan más de lo que promete. A veces, una buena tarde de cine es justamente eso: dos horas de olvidarse del mundo mientras un millonario ficticio y un archipiélago entero arden en la pantalla.
“«La buena suerte no es algo en lo que uno pueda confiar; hay que aprender a confiar en la mala suerte.»”Turkish (Jason Statham) en Snatch, cerdos y diamantes
