Florencia Tellado, la sombrerera que descifró el guardarropa de Moria Casán pieza por pieza
La vestuarista detrás de la serie biográfica de La One repasa siete meses de trabajo, ferias americanas, piezas hechas a medida y un único encuentro cara a cara con la diva. Desde su nuevo taller en Palermo, cuenta cómo construyó el universo visual de la actriz sin traicionar su estilo.
Recién son las diez de la mañana en Matienzo al 1700 y el sol entra de lleno por los ventanales del primer piso. Florencia Tellado acomoda una percha con un sombrero de fieltro azul eléctrico sobre la mesa larga del taller y empieza a hablar mientras acomoda hilos, telas y cajas con etiquetas escritas a mano. Tiene 43, dos décadas en publicidad y producción audiovisual, y acaba de terminar el trabajo más ambicioso de su carrera: el vestuario de la serie biográfica sobre Moria Casán que protagoniza Griselda Siciliani.
El encargo le llegó por un audio de WhatsApp en medio de un cumpleaños infantil. Un director audiovisual le propuso hacerse cargo del vestuario. Ella nunca había trabajado en ficción. Aceptó igual. El proyecto se extendió entre julio de 2025 y febrero de 2026 y, por la decisión de contar la vida de Moria sin orden cronológico, la obligó a pensar la ropa como un mapa completo, no como una sucesión lineal.
Un guardarropa para una vida entera
"Lo único que tenía en la cabeza era a Moria", dice Tellado, hojeando una carpeta con polaroids de fittings. "Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único. Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no. Esa fue la guía para todo el equipo."
- Los conjuntos principales se hicieron a medida para cada actriz, según la etapa de Moria que tocara en cada escena.
- El resto se resolvió con alquileres, compras puntuales y piezas reformuladas a partir de otras prendas.
- Gran parte del material vintage salió de ferias americanas porteñas, recorridas durante los meses de producción.
- La sombrerera viajó a La Plata y al barrio de Once en busca de accesorios difíciles de conseguir.
- Hubo una sola reunión presencial con Moria Casán, que fue suficiente para calibrar tonos, texturas y gestos.
En paralelo a la publicidad, Tellado se formó como milliner con tres referentes muy distintos: Hilda Juárez, sombrerera del Teatro Colón; Laura Noetinger, la elegida por la reina Máxima de Holanda; y la británica Noel Stewart, que firma piezas para Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De esa temporada en Londres rescata algo muy concreto: la disciplina del silencio y la precisión. Un milímetro fuera de lugar arruina el resultado final, repite como un mantra.
Ese rigor se nota en algunos de los encargos que la empezaron a ubicar. Diseñó el sombrero de Paco Amoroso para su paso por el Tiny Desk. La producción de Marilyn Manson la contactó por Instagram para pedirle piezas. Tiene clientes que cruzan el umbral del taller con una foto en el celular y se van con un sombrero terminado a medida. Ahora, con el loft de 145 metros cuadrados recién inaugurado, dice que está lista para un nuevo desafío: vestir a Lady Gaga.
