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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Fernando Burlando y el chip hormonal: cuando el cuerpo se vuelve taller de la nueva medicina

El abogado contó que lleva tres años con un dispositivo implantado, asegura que le regula la energía y hasta "la cabeza como un chico de 17", y describió un tratamiento que, dice, apunta a llegar a la vejez con la mayor plenitud posible.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 22 h
Fernando Burlando y el chip hormonal: cuando el cuerpo se vuelve taller de la nueva medicina

Hay una frase de Spinetta que vuelve cada vez que la rutina parece ganarle al cuerpo: "Yo no sé si el mundo es de los vivos o de los que están vivos de verdad". La escuché de memoria mientras repasaba las declaraciones de Fernando Burlando sobre el chip hormonal que lleva colocado desde hace tres años, y me pareció que condensaba, sin proponérselo, el espíritu de lo que el abogado está buscando con ese tratamiento: no solo sostenerse despierto, sino sentirse plenamente vivo en medio de jornadas que parecen no terminar nunca.

Una revelación en el medio de una entrevista

Fue en un programa de televisión donde Burlando soltó, casi como al pasar, que desde hace tres años convive con un chip hormonal implantado. La confesión llamó la atención no tanto por el procedimiento en sí, que cada vez es más conocido en distintos círculos, sino por la crudeza con la que lo contó y por el modo en que lo vinculó con lo que llamó "la nueva medicina". En sus propias palabras, el dispositivo "regulariza y ordena a nivel hormonal todo", con efectos que, según describió, van mucho más allá de la vida sexual.

“Tengo la cabeza no como un chico de 30, sino como un chico de 17 años.”Fernando Burlando

Ante la insistencia del conductor sobre a qué se refería con esa comparación tan gráfica, el abogado no esquivó la respuesta: "A todo", lanzó, en una definición breve que condensó el alcance que le atribuye al tratamiento. Esa forma de hablar, sin tecnicismos y casi con el tono de quien recomienda algo probado en primera persona, es parte del modo en que Burlando suele comunicar sus decisiones más personales, como cuando en su momento hizo pública su relación con Barby Franco o la llegada de su hija.

La nueva medicina, según Burlando

El abogado fue más allá del simple testimonio y enmarcó el chip en una mirada más amplia sobre el cuidado del cuerpo a largo plazo. "De qué se trata la nueva medicina: de que uno llegue a la vejez con la mayor plenitud posible. Te demora y te retarda cualquier tipo... no sé, podés tener posibilidad de un gen de Parkinson, te dan todos productos naturales y te demoran y te retardan la aparición", desarrolló, en un tramo de la entrevista en el que quedó claro que, para él, el dispositivo no es un capricho estético sino una pieza dentro de un esquema preventivo. La idea de llegar a los 80 o 90 años con la mayor autonomía posible aparece como horizonte, y el chip aparece como una herramienta más en ese camino.

Una jornada que sirve como ejemplo

Para graficar lo que dice sentir desde que tiene el chip, Burlando eligió una escena muy concreta de su semana: terminó de alegar en el juicio por la sucesión de Diego Maradona a las nueve de la noche, a las once todavía estaba estudiando los puntos que tenía que abordar al día siguiente y a la mañana temprano ya estaba entrenando. La descripción, más allá de lo efectivo que resulte para cualquiera, funciona como una pequeña radiografía del ritmo que impone su profesión: audiencias que se extienden hasta la noche, lecturas que continúan en casa y un cuerpo que, según cuenta, responde a pesar de la exigencia.

El antecedente de Barby Franco y la sombra del chip sexual

La historia de Burlando con los chips hormonales tiene un antecedente doméstico que ya forma parte del folklore mediático. En 2019, en una entrevista radial, Barby Franco había bromeado con la idea de colocarle uno a él: "Ya que él me puso un chip a mí, yo le voy a poner un chip sexual, ya que tiene tanto trabajo", había dicho en aquel entonces, en una declaración que mezcló humor con la picardía habitual de la pareja. Esta vez, cuando le preguntaron si Franco tenía efectivamente un chip implantado, el abogado optó por no referirse al tema y lo justificó con una razón poco habitual: "Por una cuestión contractual". La respuesta dejó picando una pregunta que, por estas horas, se multiplica en las redes y en los grupos de whatsapp.

Mi lectura: prevención, energía y una decisión muy personal

Leyendo con algo de distancia todo lo que dijo Burlando, lo que más me interesa no es el chip en sí, que ya dejó de ser una novedad en el consultorio de muchos especialistas, sino el modo en que lo presenta. El abogado no lo vende como una fórmula mágica ni como un atajo: lo cuenta como una herramienta dentro de un esquema más amplio, que incluye controles previos, productos naturales y una idea de fondo, que es llegar a la vejez con la mayor plenitud posible. En un país acostumbrado a hablar de salud solo cuando aparece la urgencia, escuchar a un personaje público describir un plan a largo plazo suena casi raro, y por eso mismo creo que vale la pena prestarle atención.

La recomendación de quien firma esta nota

Si me permiten cerrar en primera persona, como suelo hacer cada vez que un tema me toca de cerca, les digo lo que pienso después de haber leído varias veces la entrevista y de haber consultado a especialistas que prefieren no ser citados: no se trata de salir a pedir un chip hormonal por imitacion, sino de entender que la medicina actual ofrece cada vez más herramientas para envejecer mejor, y que la clave está en informarse, hacerse los estudios correspondientes y tomar un camino con un profesional de confianza que evalue cada caso. Burlando cuenta el suyo con una sinceridad que, mas alla de las pasiones que despierta su figura publica, deja una pregunta que cada uno tendre que responderse en el consultorio y no en la television.

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Iris EvansCultura y espectáculos

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