El viento se llevó todo: Varrone cerró un fin de semana para el olvido en Madrid y ahora pone la mirada en Bakú
El piloto argentino terminó 15° en la Feature Race de Fórmula 2 en el circuito Madring, después de un golpe en la clasificación, un toque en la Sprint y una parada en boxes que lo dejó sin chances de remontar.
Arrancó el fin de semana con olor a nafta y se fue con gusto a poco. Nicolás Varrone cerró su paso por el circuito Madring con un 15° puesto en la Feature Race de FIA Fórmula 2 que, siendo sinceros, le quedó grande a las expectativas que se habían puesto sobre el auto de Van Amersfoort Racing.
Un sábado negro y un domingo a los tumbos
El golpe en la curva Monumental durante la clasificación ya había encendido las luces de alerta. Después vino el toque de Kush Maini en la largada de la Sprint, que lo mandó a boxes sin terminar ni una vuelta. Y para colmo, el domingo, cuando intentaba remontar desde el 18° cajón de la grilla, el equipo lo llamó a boxes al mismo tiempo que a su compañero Rafael Villagómez. La maniobra le comió los segundos justos que necesitaba para seguir escalando.
Dos autos de seguridad tampoco ayudaron. Primero por el impacto de Maini contra las defensas tras un roce con Cian Shields, y después por el contacto entre Oliver Goethe y Rafael Câmara. Cada relanzamiento le borraba la renta que tanto le había costado construir.
- Puesto final en la Feature Race: 15° para Varrone.
- Victoria de la carrera: Dino Beganovic.
- Líder del campeonato: Nikola Tsolov, con 177 puntos.
- Diferencia con Rafael Câmara: siete puntos.
Tsolov, justamente, también la pasó mal en Madrid: largó quinto y terminó 18°, sin sumar ni un punto. Câmara, con su décimo puesto, se acercó a siete unidades del búlgaro en la pelea por el título. La pelea, al menos en la punta, sigue al rojo vivo.
Ahora, la próxima parada será en el callejero de Bakú, Azerbaiyán, entre el 24 y el 26 de septiembre. Un trazado de paredes altas, curvas cerradas y poco margen para el error. Justo lo que Varrone necesita para sacarse de encima el sinsabor de Madrid. Seamos sinceros: con el material que tiene y la mano que le viene tocando, una carrera prolija en Azerbaiyán le cambiaría el aire. Por ahora, el viento sopla en contra. Veremos si en Bakú, al menos, cambia de dirección.
