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Lunes, 19 de octubre de 2026
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El viento parisino sopla con prudencia: Yamal no es Messi y el PSG lo sabe

Por Ezequiel OyarzoDeportes · · hace 53 min
El viento parisino sopla con prudencia: Yamal no es Messi y el PSG lo sabe

Hay una brisa tibia que llega desde el Sena y trae algo más que hojas: trae la voz calma de Luis Enrique, el DT del PSG, que este miércoles salió a la conferencia previa al choque con Barcelona por la Champions League y, seamos sinceros, dejó en claro que no se va a comer ningún amague. Dijo lo que muchos piensan pero pocos se animan a decir en voz alta: a Messi no lo iguala nadie, ni siquiera este pibe de 17 años que ya parece llevar un cartel de crack colgado del cuello.

Lamine, Lamine y nada más

El técnico español, que supo tenerlo a Messi en el banco del Camp Nou cuando le armaba los equipos, fue consultado por Lamine Yamal y soltó una frase que quedó flotando en el aire: "Comparar a Messi, el mejor jugador de todos los tiempos, con cualquier otro jugador: no va a ganarle nadie". Y agregó, con ese tono de padre futbolero que recomienda no apurarse: "Lamine quiere ser la mejor versión de Lamine, y es mejor no compararse a los demás. Es muy inteligente".

Para Luis Enrique, el secreto del chico es justamente no parecerse a nadie. "Lo que está haciendo muy bien es que quiere ser Lamine Yamal. Está mejorando sus aspectos de juego", insistió. Vamos, que el DT parisino le está bajando el ruido a la comparación antes de que el ruido se le meta en la cabeza a sus propios defensores.

La fórmula para frenarlo: que la pelota sea de ellos

Cuando le preguntaron cómo parar a la joyita catalana, el asturiano tiró una receta que suena simple pero es de esas que duelen: "La mejor manera de defender a Lamine es tener el balón. Ese es nuestro ideal, pero no será así, porque conocemos la dificultad de jugar contra el Barça". Traducido: la idea es ahogarlo con posesión, aunque el entrenador ya sabe que el Barcelona no va a regalarle la pelota ni un ratito.

  • Lamine Yamal: el extremo de 17 años que arrastra marcas y genera en las defensas rivales.
  • Raphinha: el brasileño que viene en levantada y le da vértigo al ataque culé.
  • Pedri: el volante que maneja los hilos del mediocampo azulgrana como si tuviera un manual bajo la camiseta.
  • Pau Cubarsí: el zaguero joven que se ganó el puesto y aporta salida limpia desde el fondo.
  • Joan García: el arquero que llegó para darle seguridad al arco del Barsa.

El técnico también repartió el miedo entre varios apellidos, como debe ser: "Sabemos que tienen jugadores de mucha calidad, no está solo Lamine. Raphinha, Pedri, Cubarsí, Joan García... hay muchos". Y remató con una sentencia que suena a exhorto colectivo más que a idea táctica: "Debemos superarlos en equipo". Seamos sinceros, eso es decirles a los suyos que no les alcanza con marcar a uno solo.

El partido pinta para ser mucho más que tres puntos en la tabla. Los dos están arriba en la fase de grupos y muchos ya lo miran de reojo como un posible anticipo de la final de junio en Madrid. El Barcelona no pisa una definición de Champions desde 2015, una sequía que pesa en cada camiseta azulgrana que se cuelga en el vestuario. Y el PSG llega con una baja sensible: Nuno Mendes, el lateral izquierdo que se quedó afuera por lesión y que, vaya casualidad, era de los pocos con piernas frescas para marcar a Yamal.

Así las cosas, la noche en París se presenta con todos los condimentos de un clásico moderno: dos gigantes, un chico que quiere escribir su propia historia sin que le escriban la de otro y un entrenador que, mientras tanto, prefiere mirar el cielo y avisar que no va a llover comparaciones. El próximo rival del Barcelona en el torneo ya quedó servido: este mismo PSG, en el Parque de los Príncipes, con el pitazo inicial programado para las 17 horas de Argentina, horario que suele ser bendición para el que mira desde el sillón y tormento para el que tiene que decidir a quién marcar.

EO

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