El lunes dejó tres verdades distintas y un parcial que todavía resuena en Junín
Atenas lo dio vuelta en Córdoba con el corazón de Balbi, Olímpico liquidó a Boca sin sobresaltos en La Banda y el campeón de Comodoro mostró la fórmula del visitante con un parcial de 16-0 que partió la noche en dos.
Hay noches en que la Liga parece escrita por el clima: arranca con brisa tibia, se enrosca en una tormenta y termina con el aire quieto. El lunes fue una de esas. Tres partidos, tres películas, y un mismo mensaje: en este campeonato, quien afloja un cuarto, paga el resto de la vida.
Atenas le ganó a Ferro en una final de punto a punto
En Córdoba pasó de todo. Ferro dominó el primer tiempo con Emiliano Lezcano como dueño del mostrador: 13 puntos antes del entretiempo, 26 al final, y la sensación de que el Verdolaga se llevaba el partido en el bolso. Pero Atenas es de esos que muerden cuando nadie los mira. Achicó en el tercero, pasó al frente antes del último período y entró al cierre con el cuchillo entre los dientes. A 32 segundos del final, el tablero decía 86-86. Ahí nació la jugada de la noche: Franco Balbi, al que en el club ya le dicen el Arquitecto, metió una bomba con falta, tomó un rebote clave y selló desde la línea. Terminó con 22 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias. Final 91-86.
“Seamos sinceros: cuando un base te gana el rebote y la línea en la misma jugada, ya no hay táctica que explique la derrota. Ferro lo perdió en el momento exacto en que dejó de creer.”Ezequiel Oyarzo, Deportes
Olímpico no negoció en La Banda
En Santiago del Estero el viento sopló de un solo lado. Olímpico salió al parquet con la mandíbula apretada y construyó una diferencia que llegó a ser de 24 puntos, con Austin Wrighten, Ezequiel Paz y Lucas Pérez como tridente. El primer cuarto fue un 35-17 que sonó a sentencia. Boca se acercó en el tercero y entró al último a 11, pero la diferencia ya estaba administrada. Paz se retiró lesionado después de un triple y la tribuna se quedó con la duda; respondieron Pérez y Wrighten para confirmar el 93-80. El alero cerró con 27 puntos, cinco triples y cinco recuperos. Wózniak dirá que fue un trámite. Yo digo que fue un aviso.
Comodoro mostró la fórmula del campeón
Junín fue otra cosa. Argentino dominó tres cuartos, sacó 13 de máxima y llegó al último con el 68-66 a favor. Lo que vino después fue un parcial de 16-0 del conjunto patagónico, una ráfaga que barrió con todo y dejó al local sin respuestas. Marcos Chacón fue el más productivo de los de Junín con 22 puntos, insuficientes frente al dobles del rival. Santiago Pérez Douthat firmó 16 para el campeón, y Carlos Rivero aportó un doble-doble de 10 puntos y 11 rebotes. Final 87-82. Primera caída de Argentino en el torneo.
Lo de Atenas abre el único debate que no se puede resolver en una noche: el Griego mostró corazón, pero el banco corto y las lesiones asoman como facturas que algún día llegarán. ¿Podrá sostener este nivel toda la temporada? Eso lo sabremos cuando la Liga apriete de verdad. Por ahora, en lo que respecta al tanque, va lleno. Y ojo con Comodoro: este campeón no necesita ganar todo el partido, le alcanza con el último cuarto. Próximo rival y horario a confirmar por cada club en su agenda oficial.
