Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

El crédito ya no financia proyectos: tres de cada cuatro hogares argentinos con deudas las usan para comer y pagar el alquiler

Un relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica sobre familias que destinan más del 10% de sus ingresos a compromisos financieros describe cómo el endeudamiento se convirtió en el mecanismo de subsistencia de la vida cotidiana. El 76,5% recurrió a préstamos para alimentos, servicios o vivienda, y la proporción trepa al 90% en los sectores de menores ingresos.

Por Walter GriffithsEconomía y empleo · · hace 41 d
El crédito ya no financia proyectos: tres de cada cuatro hogares argentinos con deudas las usan para comer y pagar el alquiler

Tres de cada cuatro hogares argentinos con dificultades financieras destinaron deuda a la compra de alimentos o al pago del alquiler, según el último relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica. El estudio, difundido esta semana, se concentra en familias que comprometen más del 10% de sus ingresos al pago de obligaciones crediticias y arroja un mapa preciso de cómo el endeudamiento dejó de ser una herramienta para proyectos extraordinarios y pasó a convertirse en el mecanismo con el que buena parte de la población sostiene gastos elementales.

De acuerdo con el informe, el 76,5% de los hogares endeudados recurrió a algún tipo de crédito para costear necesidades básicas como alimentación, servicios o vivienda. Entre los mismos encuestados, el 77,2% tomó un préstamo nuevo para cancelar uno anterior y el 62,1% registra al menos un vencimiento impago en su historial reciente. Además, el 56,2% de las familias comprometidas destina el 40% o más de sus ingresos mensuales al pago de cuotas e intereses.

Desglose

El detalle por motivo de la deuda muestra el peso abrumador de los gastos corrientes. El 44,5% de los hogares encuestados se endeudó para adquirir alimentos y productos de la canasta básica, mientras que el 32% lo hizo para abonar servicios, impuestos, alquiler o expensas. Las partidas de salud y educación representaron el 5,5% del total, y las compras de ropa, calzado y artículos para el hogar, el 5,1%.

Ingresos

El cuadro de ingresos disponibles completa el diagnóstico. El 38,16% de los encuestados manifestó no poder cubrir sus necesidades básicas con su remuneración habitual, y otro 29,1% reconoció que el dinero apenas alcanza para llegar a fin de mes. Sumados, ambos segmentos representan el 86,4% de las familias relevadas que no logran solventar la totalidad de los gastos familiares con sus ingresos corrientes.

Sectores

La situación se vuelve más pronunciada en los estratos de menores ingresos, donde la proporción de hogares que necesitan crédito para costear alimentos y servicios básicos trepa hasta el 90%, según consignó el trabajo de Inteligencia Analítica. En esos segmentos, las herramientas a las que se apela difieren de las que utiliza la clase media baja y media, donde predominan las tarjetas bancarias, los préstamos de entidades financieras formales y las billeteras virtuales. Por debajo de los 600.000 pesos mensuales de ingreso, ganan terreno los préstamos entre familiares y, sobre forma, los prestamistas informales, que llegan a cobrar tasas superiores al 12% mensual por créditos de montos reducidos.

“Tomo deuda para pagar alimentos, para pagar servicios. Al mes siguiente la situación no mejoró, no la puedo pagar y tengo que seguir pagando los alimentos y los servicios. Tomo otro préstamo para pagar interés sobre interés.”Juan Manuel Escolar, integrante del equipo que elaboró el informe de Inteligencia Analítica
  • 76,5% de los hogares con dificultades financieras usó deuda para alimentos, servicios o vivienda.
  • 77,2% tomó un préstamo nuevo para cancelar uno anterior.
  • 62,1% registra al menos un pago atrasado.
  • 56,2% destina el 40% o más de sus ingresos a cuotas e intereses.
  • 90% de los hogares de menores ingresos financia necesidades básicas con crédito.
  • 86,4% no logra cubrir la totalidad de los gastos familiares con sus ingresos.
WG
Walter GriffithsEconomía y empleo

Te puede interesar