Ecuador se quedó en los penales y ahora va por el bronce ante Panamá
La Tri empató sin goles con Japón, perdió 5-4 en la tanda y disputará el tercer puesto del cuadrangular. Gallardo respira por la mejora, pero el arco propio sigue cerrado.
Arrancó la tarde con un viento que no traía buenas noticias y así terminó, con la pelota quieta y un arco que se le cierra a la Tri. Ecuador igualó sin goles con Japón en su segundo amistoso bajo el mando de Marcelo Gallardo y quedó afuera de la final al caer 5-4 en los penales. Castillo fue el único que no convirtió: Zion Suzuki le adivinó el remate y le puso nombre propio a la despedida, el japonesito de los guantes.
La foto del partido
Noventa minutos de poco fútbol, muchas piernas y pocas ideas. Japón manejó la pelota en tramos del primer tiempo, pero casi no inquietó a Hernán Galíndez. Ecuador intentó abrir la cancha por los costados, aunque sin llegar a lastimar. En los últimos minutos, un disparo desviado de Jordy Caicedo fue lo más claro que tuvo el equipo, esa jugada que le voy a llamar el suspiro final.
Los cambios de Gallardo y lo que viene
Para el segundo tiempo, el Muñeco metió mano: ingresaron Torres, Sarmiento, Castillo, Angulo, Valencia, Medina y Minda. Modificó medio equipo y, seamos sinceros, tampoco rompió el cero. El saldo sigue siendo preocupante: dos partidos, ninguna victoria y cero goles a favor, números que duelen.
“Hoy se notó en el juego los días de trabajo. Sabíamos que íbamos a estar mucho mejor. Hemos asimilado conceptos y fue bueno dentro del poco tiempo juntos. El equipo respondió bien.”Marcelo Gallardo
Lo que se viene
- Lunes 5 de octubre, en Tokio.
- Rival: Panamá, que viene de caer por penales 1-1 ante Nueva Zelanda.
- Será el tercer puesto del cuadrangular y la última chance de Gallardo para conseguir su primer triunfo al frente de la Tri.
La pregunta queda picando en el aire: si el arco propio sigue sin abrirse, ¿de dónde van a sacar los goles? Ecuador necesita que alguien se anime a patear, que las bandas Pesen de verdad y que Enner Valencia deje de ser solo un nombre en la planilla. El lunes hay revancha, y esta vez no hay excusas. Nos volvemos a ver desde Tokio, con la pelota rodando y el viento, otra vez, como testigo.
Te puede interesar
