Dos albicelestes bajo el mismo techo de Nueva York: Navone y Etcheverry se citan en tercera ronda
Los argentinos dejaron en el camino a Berrettini y Fearnley y ahora se cruzan por un lugar en octavos del US Open 2026. Una historia con aroma a cemento y a pronombres que se chocan de frente.
Hay tormentas que refrescan y tempestades que barren. Esta madrugada en Flushing Meadows arrancó con la lluvia metiéndose en el medio, como invitada que nadie convocó, y se fue con dos banderas argentinas plantadas en la misma franja del cuadro. Seamos sinceros: pocas veces el tenis nacional se da el gusto de fabricarse su propio cruce antes de los octavos.
Mariano Navone, número 49 del ranking, terminó con Matteo Berrettini, 43 del mundo, por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4). Arrancó perdiendo, porque el italiano le rompió el saque en el set inicial y se lo quedó 6-3. Desde ahí, el argentino cambió el viento a su favor: rompió en los momentos justos del segundo y del tercero, los cerró con calma quirúrgica y se puso 2-1.
El cuarto set fue una pulseada eléctrica. Navone quebró primero, Berrettini devolvió la gentileza y fueron a tie-break. Ahí el argentino armó una ráfaga: 4-1 con dos minibreaks y estiro hasta el 6-1 para sentenciar al "tifoso" europeo. El italiano anuló tres match points, pero el cuarto ya lo esperaba en la esquina. El detalle que cuenta la historia: 77 errores no forzados de Berrettini contra 37 de Navone. La diferencia, traducida, es un set entero regalado.
El platense no se mojó el entusiasmo
Tomás Etcheverry, 32 del mundo, despachó al británico Jacob Fearnley, 101, por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3. El partido tuvo casi hora y media de interrupción por lluvia cuando ya mandaba 6-3 y 5-3. La pausa le cortó el ritmo, pero no las piernas: el platense volvió, cerró el segundo set con el servicio y se fue al descanso con dos sets a cero bajo el brazo.
El tercero se le escapó en el octavo game, el único quiebre del parcial, y Fearnley se metió de nuevo en la conversación. Pero en el cuarto, Etcheverry cedió el saque inicial y respondió con dos quiebres consecutivos para servir para el partido. Lo hizo desde adelante, como le gusta al tenis argentino: mirando a la red, sin dar la espalda. Con este resultado, iguala su mejor marca en el US Open: la tercera ronda que ya había tocado en 2024.
Choque de compatriotas en el cemento neoyorquino
- Navone (49°) y Etcheverry (32°) se enfrentan el viernes por un lugar en octavos de final.
- El duelo será íntegramente argentino, una rareza en el cuadro de un Grand Slam.
- El ganador se cruzará en octavos con quien salga de la llave entre los vencedores del sector derecho del cuadro.
El viernes, hora a confirmar por la organización, Navone y Etcheverry se mirarán a la cara en una llave que ya es un regalo para el público local. ¿Quién tiene el juego para seguir? Seamos sinceros: los dos llegan con el saque afilado, con piernas frescas y con la certeza de que esta vez el viento sopla del Río de la Plata.
