Doce capítulos, una herida propia: la serie que Michaela Coel se negó a entregarle a Netflix
Arabella escribe, sale con amigos y amanece sin memoria. Detrás de la ficción hay una agresión real que su autora eligió sostener en sus propios términos, incluso cuando eso significó decirle que no a la plataforma más grande del mundo.
Como decía Caetano Veloso en una de sus canciones memorables, hay historias que solo se pueden contar cuando uno decide que va a contarlas, y no cuando otros se lo permiten. Algo de eso late en Podría destruirte, la miniserie que Michaela Coel estrenó en junio de 2020 y que, antes de ser pantalla, fue un duelo personal y una pulseada con una de las corporaciones más poderosas del entretenimiento global. La propuesta me atravesó cuando la vi por primera vez y, desde entonces, vuelvo a ella cada vez que alguien me pregunta por ficciones que no le tienen miedo a incomodar al espectador.
Una noche, un vacío y una reconstrucción
La serie sigue a Arabella, una escritora que acaba de celebrar el éxito de su primera novela y trabaja en las páginas de su segundo libro. Una noche sale con amigos, bebe más de la cuenta y a la mañana siguiente se despierta con la sensación de que algo falta. Esa zona gris de la memoria, esa duda que corroe, es el verdadero arranque del relato. Lo que sigue no es un thriller ni un policial clásico: es el proceso íntimo, áspero y a veces doloroso por el cual Arabella, con ayuda de sus amistades, reconstruye lo que ocurrió y comprende que fue víctima de una violación.
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