Detroit pisa firme con Cunningham y le abre la cancha con nuevas balas
Los Pistons renuevan a Duren y Thompson, suman a Collins como interno y traen a Joe y Huerter para estirar la defensa rival y liberar al base estrella. El objetivo es claro: pasar de las 60 victorias a una final del Este que todavía se les niega.
Hay una brisa que viene del norte y trae olor a baloncesto. En Detroit no vendieron humo ni armaron una novela de pases: dejaron el caserón casi como estaba, le dieron el lápiz a Cunningham y le abrieron la puerta al perímetro. Eso, y nada más.
Después de terminar primeros en el Este con 60 victorias y caer en siete juegos frente a Cleveland en semifinales, la conducción deportiva tomó una decisión que en otros tiempos hubiera sido motivo de debate: no tocar lo que funciona. Le renovaron a Jalen Duren y Ausar Thompson con extensiones millonarias y los blindaron como pilares del proyecto. El mensaje al resto de la liga fue directo: el núcleo está cerrado.
El plan para liberar al base estrella
Para eso fueron a buscar a Isaiah Joe y Kevin Huerter, dos tiradores que viven del triple. La idea es simple: si las defensas ya no pueden meterse en el pick and roll de Cunningham porque hay tres o cuatro satélites abiertos afuera, el base empieza a jugar con aire y las líneas de pase se multiplican. Seamos sinceros: el año pasado todo dependía de su muñeca. Si lo marcaban doble, Detroit se ahogaba.
En la pintura, la salida de Tobias Harris se cubrió con John Collins, un interno que da volumen ofensivo y puede correr la cancha. La dupla Duren-Thompson sigue siendo la espina dorsal atrás: son largos, atléticos y molestos en el rebote. La debilidad sigue siendo la misma de siempre, el tiro de larga distancia de esos dos internos, que es prácticamente nulo. Por eso las nuevas incorporaciones no son un lujo: son una necesidad.
- Cunningham asume el rol de líder creativo principal y debe sostener el nivel de All-NBA.
- Duren y Thompson firmaron extensiones y quedan como ancla defensiva y atlética.
- Isaiah Joe y Kevin Huerter llegan para abrir la cancha desde el perímetro.
- John Collins reemplaza a Harris como referencia ofensiva en el puesto de interno.
- J.B. Bickerstaff debe construir una segunda opción creadora cuando el base descanse.
El gran pendiente: el banco y la segunda espada
El técnico J.B. Bickerstaff tiene una cuenta pendiente que no se resuelve con firmas de extensiones. Cuando Cunningham se sienta o recibe una marca doble, ¿quién genera? La evolución ofensiva de Ausar Thompson, que hasta ahora se ganó la vida del lado defensivo, es la variable más esperada en el vestuario. Si le agarra la mano al drible y al tiro, Detroit deja de tener un solo motor.
El resto del plantel está cerrado y las tensiones del mercado de pases ya quedaron atrás. Los Pistons llegan a la temporada 2026-27 con la misma base, dos internos blindados, tres tiradores nuevos y la misma pregunta que les quedó dando vueltas desde mayo: si la campaña anterior fue el despegue de verdad o solo un espejismo de un otoño en Motor City. El próximo rival y la hora, cuando el calendario lo confirme.
“Lo determinante va a ser si los nuevos tiradores le quitan presión a Cunningham o si el equipo vuelve a depender de una sola mano para crear.”Ezequiel Oyarzo, Deportes
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