Davidovich le cortó el aire a Zverev en Shanghái y va por su primera corona de maestro
El malagueño se repuso de un primer set adverso, doblegó al campeón de Roland Garros y el US Open por 5-7, 6-4 y 6-3 y se metió en su segunda final de Masters 1000. Ahora espera por Medvedev o Jódar.
Había un viento distinto en las canchas de Shanghái, uno que soplaba a favor del que se animara a plantar bandera. Y Alejandro Davidovich Fokina, ahí nomás, fue y la plantó. Seamos sinceros: pocos le daban chances frente al segundo preclasificado del mundo, el alemán Alexander Zverev, que venía con Roland Garros y el US Open bajo el brazo este 2025. Sin embargo, el malagueño de 27 años se sacó de encima los pronósticos y firmó una de las victorias más resonantes de la temporada.
El partido arrancó con el guion que todos imaginaban. Zverev, firme desde el fondo, consiguió el quiebre clave y se llevó el primer set por 7-5. Parecía el típico paso firme del favorito. Pero Davidovich no acusó el golpe: mantuvo el nivel y empezó a martillar el mismo punto hasta que la pared cedió.
El quiebre del décimo juego y la escapada del set decisivo
En el segundo parcial, el español ajustó la devolución y estiró los peloteos. La resistencia del alemán empezó a mostrar grietas. En el décimo game llegó el golpe que cambió la historia: un revés de alta precisión le dio el 6-4 y devolvió la igualdad al marcador. Ya en el set definitivo, Davidovich arrancó con un break inmediato que lo puso 3-0 arriba. Zverev intentó reaccionar, pero la solidez táctica del malagueño no le concedió margen. El 6-3 final fue el certificado de una remontada de dos horas y dos minutos que dejó al público chino masticando un resultado de agenda silenciada por varios días.
- Resultado: Davidovich Fokina venció a Zverev por 5-7, 6-4 y 6-3 en 2h02m.
- Es apenas la segunda victoria del español en el historial directo frente al alemán.
- Con el triunfo, asegura su ingreso al Top 15 del ranking ATP.
- Es su segunda final de Masters 1000: la anterior fue en Montecarlo 2021.
- En la final espera al ganador de Medvedev vs. Jódar, la otra semifinal del torneo.
Para Zverev, la derrota corta una racha enorme en el cierre del año y lo deja sin la chance de pelear por el título en Shanghái. Para Davidovich, en cambio, es la confirmación de que el circuito ya no lo mira de reojo. Le puso apodo propio a cada pelota clave y se lo llevó puesto. Le faltará el trofeo todavía, pero la sensación de pertenencia ya la tiene ganada.
Ahora, la mira está puesta en lo que viene. Próximo rival: el ganador del cruce entre Daniil Medvedev y Rafa Jódar. Hora: a confirmar por la organización del Masters 1000 de Shanghái, con televisación para Argentina en la madrugada del domingo, según la grilla habitual. Si mantiene ese nivel, seamos sinceros otra vez: la primera corona de maestro está a un paso.
