Cuatro ficciones para un 2026 que ya asoma en la cartelera española
Una novela de ciencia ficción reconvertida en superproducción, una saga de zombis que sigue mutando, una animación que piensa la infancia y un misterio con ovejas protagonizan la nueva hornada de títulos que prepara España. Recorrido por sus argumentos, sus elencos y las manos que los empujan, con la vista puesta en lo que pueda terminar llegando a la Argentina.
Quizá la mejor manera de entrar en este calendario sea recordar una frase que sobrevuela la literatura de ciencia ficción contemporánea y que Andy Weir dejó caer en alguna de sus novelas: la idea de que el ingenio humano sigue siendo la herramienta más poderosa cuando el universo parece jugarnos en contra. Esa convicción, esa fe casi obstinada en la capacidad de las personas para resolver lo imposible, es el corazón que late bajo la piel brillante de Proyecto Salvación, una de las apuestas más ambiciosas del 2026 que ya empieza a perfilarse en la cartelera española, y a la que vale la pena acercarse con tiempo y con la expectativa calibrada, porque lo que viene no es un pasatiempo menor sino una película pensada para discutir qué significa hoy el heroísmo común.
Ciencia ficción con estrellas y nombres propios
Proyecto Salvación —el título original es Project Hail Mary— se apoya en dos datos quepesan más de lo que parece: por un lado, la novela de la que sale, firmada por el mismo autor de The Martian, una garantía nada menor en un género que suele naufragar cuando abandona la verosimilitud; por el otro, la sociedad creativa entre Phil Lord y Christopher Miller, dos directores que llevan años demostrando que saben combinar espectáculo y cerebro sin traicionar a ninguno de los dos. Ryan Gosling aparece como cabeza de cartel en un papel que, por lo que se anticipa, exige tanto la incomodidad del científico desbordado como la ternura de quien descubre en otro ser humano algo parecido a la esperanza. Lo acompañan James Ortiz, Sandra Hüller —la actriz alemana que conmovió al mundo con Anatomy of a Fall—, Lionel Boyce y Ken Leung, un reparto pensado para sostener tanto las secuencias más técnicas como los momentos más íntimos del relato.
Ovejas, infancias y muertos vivientes
El menú que ofrece España para el 2026 se completa con tres títulos que, en apariencia, no podrían estar más lejos entre sí, y que sin embargo comparten algo: la voluntad de contar historias desde lugares inesperados. Las ovejas detectives, dirigida por Kyle Balda —un nombre asociado a la animación de los mundos más luminosos de Illumination—, propone un misterio con asesinato incluido en el que los personajes, creados con imágenes por computadora, se mueven entre el humor, la intriga y una emocionalidad que, según lo que se anticipa, no le hará ascos al público adulto. Hugh Jackman, Julia Louis-Dreyfus, Bryan Cranston, Nicholas Braun y Molly Gordon prestan sus voces a una investigación que, por lo que se puede leer entre líneas, no teme detenerse en los afectos mientras arma el rompecabezas.
Little Amélie, por su parte, vuelve sobre un terreno que el cine animado suele visitar con resultados desparejos: la primera infancia como territorio filosófico. La película acompaña a una niña muy pequeña mientras empieza a descifrar el mundo que la rodea y, según se desprende de su descripción, no esquiva las preguntas metafísicas más elementales —qué es esto, qué soy yo, por qué duele, por qué brilla— antes de dejarse llevar por la exploración libre de las primeras experiencias. Es una apuesta delicada, porque la infancia en el cine suele caer en el lugar común o en la cursilería, y habrá que ver si el equipo creativo consigue sostener la inteligencia de su punto de partida sin condescender con su público.
Para quienes siguen la saga desde su primera entrega, 28 años después: El templo de los huesos aparece como la continuación lógica de aquella película que Danny Boyle firmó hace ya casi un cuarto de siglo, y que dejó una huella difícil de borrar en el género. Alex Garland, que ya escribió el guion original, vuelve a ocuparse de la palabra escrita, y la dirección queda en manos de Nia DaCosta, una realizadora que en los últimos años se ha ganado un lugar propio dentro del cine de género. Ralph Fiennes, Jack O'Connell, Alfie Williams, Erin Kellyman y Chi Lewis-Parry componen un reparto que, por los nombres que lo encabezan, sugiere una película que no apuesta solo al escalofrío sino también al drama humano de unos personajes caminando entre ruinas.
La Argentina, todavía en suspenso
Quiero ser clara con quien lea estas líneas desde Buenos Aires, desde Rosario, desde Córdoba o desde cualquier ciudad del país: el calendario que se acaba de repasar corresponde a España y, hasta donde se sabe, no permite establecer fechas concretas para la Argentina. No hay que inventar ventanas de estreno ni declaraciones cruzadas: la información oficial disponible se circunscribe al mercado ibérico, y cualquier pista sobre distribución local, plataformas o salas deberá confirmarse cuando los estudios empiecen a mover las fichas que todavía tienen guardadas. Mientras tanto, lo que sí puede hacer una lectora o un lector ávido es tomar nota, ir armando su propia lista de prioridades y, sobre todo, permitirse ilusionarse con un año cinematográfico que —por lo que muestran estos cuatro títulos— se perfila variado, ambicioso y dispuesto a no dormirse en los laureles del streaming.
“Les recomiendo, si tienen que elegir por dónde empezar, que le den una oportunidad a Proyecto Salvación por su apuesta a un heroísmo cotidiano y humano, y que tengan a mano Las ovejas detectives para una noche liviana que no por liviana deja de ser lúcida. El resto se verá.”Iris Evans
