Cuando Nicolas Cage se encontró dos veces en la pantalla: revisitamos «Adaptation», el film que hizo de la adaptación un juego de espejos
La película dirigida por Spike Jonze y escrita por Charlie Kaufman, a partir del libro de Susan Orlean, convierte el trabajo de adaptar en el corazón de su relato y le regala a Cage uno de los papeles más singulares de su carrera.
Hay una línea de Charlie Kaufman —uno de los guionistas que mejor entendieron qué significa sentarse frente a una página en blanco— que parece escrita para describir la paradoja más divertida del cine: que casi toda película nace de otra cosa. Adaptar es reinventar, y pocas veces esa idea se llevó a la pantalla con tanto desparpajo como en «Adaptation», la película que Spike Jonze dirigió en 2002 con Nicolas Cage en un doble papel que todavía, dos décadas después, sigue dando que hablar.
El punto de partida es «El ladrón de orquídeas», un libro de no ficción que la escritora estadounidense Susan Orlean publicó en 1998 y que reconstruye la obsesión de un coleccionista por una flor esquiva en los pantanos de Florida. Lo que en el papel era una crónica cuidada, casi detectivesca, terminó transformándose en una comedia agridulce sobre el oficio de escribir guiones en Hollywood, sobre los miedos creativos y sobre cuánto se pierde (y cuánto se gana) cuando una historia cambia de idioma. Para eso, Kaufman se incluyó a sí mismo como personaje, se peleó con su propio libreto delante de cámara y armó un juego de espejos donde el espectador nunca termina de saber dónde termina el libro y dónde empieza la película.
Cage, por partida doble
A Nicolas Cage le tocó la tarea más jugosa y la más arriesgada: componer a los hermanos Kaufman, el guionista neurótico que intenta adaptar el libro sin traicionarlo y, en el mismo recorrido, a su hermano gemelo imaginario, todo confianza desbordada y soluciones rápidas. Es un ejercicio actoral de los que justifican una carrera entera: Cage se mueve entre la frustración contenida y el desborde cómico con una naturalidad que entonces le valió una nominación al Óscar y que hoy sigue siendo una clase de cómo habitar la pantalla sin pedir permiso.
Vale la pena recordar que Cage llegó a esa película con un recorrido que ya daba sobradas muestras de su amplitud. En 1995 se había llevado la estatuilla por «Leaving Las Vegas», un papel devastador que nada tenía que ver con el cine de acción que lo había hecho famoso. Después vinó papeles como el paramédico al borde del colapso en «Al límite» («Bringing Out the Dead», 1999), un trabajo en negro de Martin Scorsese con guion de Paul Schrader, y más tarde registros tan distintos como el presentador de noticias en crisis de «El hombre del tiempo» («The Weather Man», 2005), dirigida por Gore Verbinski, o el traficante de armas sin escrúpulos de «El señor de la guerra» («Lord of War», 2005), también de 2005, donde se codeó con Andrew Niccol en un drama criminal de los más incómodos. Esa filmografía despareja es, en buena medida, el terreno que le permitió entrar y salir de sí mismo dentro de «Adaptation» sin que el truco se notara.
Unas décadas después, qué mirar
- Si te interesa el detrás de escena de Hollywood, la pelea de Kaufman con su guion es uno de los mejores retratos que se hicieron del bloqueo creativo en la industria.
- Si te gusta el Nicolas Cage dramático, este título se disfruta como una pieza bisagra entre la «Leaving Las Vegas» y la etapa más experimental del actor.
- Si lo que buscás es un cruce entre literatura y cine, la película vuelve interesante preguntarse cuánto de Orlean sobrevive en la pantalla y cuánto se perdió en el camino.
A esta altura, mirar «Adaptation» otra vez se siente como reencontrarse con una película que no envejece del todo mal y que sigue teniendo algo de hallazgo. Si todavía no la viste, mi recomendación honesta es que le des una oportunidad un domingo a la tarde, con lápiz y papel cerca: no es la típica película que se cuenta, es una que se desarma mientras la mirás. Y si ya la viste, te dejo la pregunta que le dio pie a esta nota: de todo el catálogo de Cage, ¿cuál es esa interpretación tuya que te gustaría volver a ver para entenderlo de nuevo desde otro ángulo?
