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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cuando el rencor se queda a vivir adentro: lo que un viejo agravio le hace al cuerpo sin que lo notes

La bronca pasajera va y viene. El rencor, en cambio, se instala: vuelve una y otra vez sobre el mismo recuerdo y obliga al organismo a vivir en estado de alerta. Cardiólogos, endocrinólogos y psiquiatras coinciden en que sus efectos se acumulan y dejan huella. Recorremos lo que dice la ciencia y lo que viven quienes lo cargan.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 39 d
Cuando el rencor se queda a vivir adentro: lo que un viejo agravio le hace al cuerpo sin que lo notes

María tiene 54 años y trabaja en la administración de una pyme familiar en Morón. Hace más de una década que no habla con su hermana mayor. La pelea fue por una herencia, después se mezcló con viejas dívida — perdonen, se me cruzó algo del archivo. Repito: la pelea fue por una herencia, después se mezcló con rencores de la infancia y el corte quedó. Lo que más le llamó la atención, en estos años, no fue el silencio ni la distancia, sino algo que le describió a su médica clínica el mes pasado, en un control de rutina: "Dormía mal, me dolía la nuca, tenía la presión altísima y un cansancio que no se me iba ni durmiendo". Cuando la médica le preguntó cómo estaba emocionalmente, María se rió con resignación y dijo la frase que se repite en miles de consultorios: "Bien, pero tengo una hermana con la que no hablo y hace años que eso me pesa". Ahí arrancó la conversación.

Lo de María no es un caso aislado ni una exageración. Lo que le pasa tiene nombre técnico y se repite en la literatura médica: el rencor sostenido, ese volver una y otra vez sobre la misma ofensa sin terminar de procesarla, activa en el cuerpo los mismos circuitos de alarma que se dispararían frente a un peligro real. La diferencia con la bronca del momento es que esta última aparece, se dice, se descarga y se va. El rencor, no: se queda a vivir adentro y reorganiza la vida alrededor del agravio.

El cuerpo interpreta el recuerdo como si la amenaza siguiera ahí

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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