Champions con aire de locura: Brujas azotó al Inter y Atlético le silbó en la cara al United
El Atlético ganó sin despeinarse en Madrid, pero la perlita de la jornada la dio un pibe nacido en Italia, con madre argentina, que juega para Alemania y le pintó la cara al Inter en el Meazza. Barça goleó, Arsenal goleó y hasta el Bayern se asustó en Noruega.
Había olor a tormenta en la Champions y vaya si terminó descargando. En una jornada con 32 goles en nueve partidos, hubo lugar para el aplauso, para la sorpresa y hasta para el cachetazo histórico. Seamos sinceros: cuando un equipo noruego le hace transpirar al Bayern Munich en su cancha, algo se desacomodó en el mapa futbolero que conocemos.
Atlético, viento a favor desde el primer minuto
El Colchonero salió a la cancha con la intensidad de un vendaval de septiembre. Pablo Barrios, ese pibe que ya pide titularidad con cada pelota que toca, facturó cuando el reloj todavía estaba acomodándose al partido. Un minuto. Eso fue todo lo que tardó en callar Old Trafford y hacer callar a más de uno. Con Julián y Giuliano Simeone desde el arranque, y Cuti Romero como estandarte de la zaga, el equipo de Simeone manejó el trámite sin demasiados sofocones.
La expulsión de Leny Yoro le abrió la puerta al segundo. Lookman, que ya se había ganado un apodo en el fútbol italiano por gambetear rivales como si fueran conos de entrenamiento, metió el 2 a 0 con la tranquilidad del que sabe que la noche ya es suya. Lisandro Martínez la vio desde el otro lado, esta vez sin poder hacer nada. El United se volvió a casa masticando bronca.
Brujas, la tormenta perfecta en el Meazza
Pero si hubo un equipo que se llevó el premio mayor de la jornada, fue el Brujas belga. No por copioso ni por vistoso, sino por el lugar donde ocurrió. En el mismísimo Giuseppe Meazza, frente a un Inter que llegaba como candidato, el conjunto de Bélgica se plantó con un triplete firmado por un delantero de nombre italiano, sangre argentina y camiseta alemana: Nicolo Tresoldi.
El pibe falló un penal, pero después facturó tres. Seamos sinceros: hay noches en que el arco se te cierra y hay noches en que se te abre de par en par. Lautaro Martínez clavó un doblete para mantener a su equipo a tiro, pero los de Brujas siempre encontraron una ventana para lastimar. Cuando el árbitro pitó el final, el 4 a 3 estaba intacto y el Inter se quedó mirando el techo de su propio estadio, preguntándose qué había pasado.
Barça, Arsenal, Villarreal: los de siempre haciendo los de siempre
En Estambul, Barcelona mostró que esta temporada no viene con manual de instrucciones sino con destornillador. Empezó perdiendo ante Galatasaray y metió cuatro goles en 22 minutos, con Lamine Yamal como director de orquesta. Diez partidos, diez victorias. Una barbaridad.
Arsenal, en tanto, firmó un parcial de tres goles en ocho minutos ante Lille. Timber, Eze y Saka liquidaron al equipo francés antes de que terminara de acomodarse el segundo tiempo. Villarreal, por su parte, arrancó perdiendo contra Napoli pero lo dio vuelta con un 3 a 1 que se quedó corto para lo que mostró el campo.
La perlita noruega
Lo de Viking de Noruega ante Bayern Munich merece su propio párrafo. El equipo local se puso 2 a 0, vio cómo los bávaros lo empataron, se puso 3 a 2 y terminó celebrando el 3 a 3 con un cabezazo de Herman Haugen sobre el final. Un empate con sabor a hazaña, una de esas noches en las que la lógica decide tomarse el colectivo y volver caminando a su casa.
La jornada cierra este miércoles con los nueve partidos restantes de la segunda fecha. El próximo rival de esta Champions, en lo que a sorpresas se refiere, ya se sabe: cualquiera puede ser protagonista. Pero el ojo del huracán, en lo inmediato, está puesto en cómo reaccionará Inter tras el cachetazo en casa.
Lo de siempre, escuché la pregunta: ¿cuál fue el resultado más sorpresivo? Para mí, lo del Inter. Y que la próxima fecha arranque temprano, porque con esta Champions uno se acuesta a horario de jubilado y se levanta queriendo leer otra más.
