Boca pasó por arriba a San Lorenzo en una noche para el olvido en Boedo
Con goles de Lozano y Merentiel, el Xeneize estiró su racha invicta a 14 partidos, se metió tercero en la tabla anual y se acomodó en la Zona A del Clausura.
El viento en Boedo sopla del lado equivocado y esta vez se llevó puesta a San Lorenzo. Boca ganó 2-0 en el Nuevo Gasómetro, llegó a 14 partidos sin perder y, de paso, se subió al podio de la tabla anual. Seamos sinceros: no fue un partido brillante, pero sí un resultado con peso propio, el tipo de victoria que suma puntos en los dos conteos que importan.
El conjunto de Rodolfo Arruabarrena venía de sellar su pase a las semifinales de la Copa Sudamericana tras empatar 1-1 con San Pablo en Brasil, con gol justamente de Leandro Lozano, que volvió a aparecer en la red esta vez para abrir el clásico con un zurdazo cruzado al primer palo de Devecchi. La jugada clave, para los que guardan el nombre, fue “el primer palo de Lozano”: un disparo que viajó esquinado y dejó sin respuestas al arquero.
Los laterales, dueños del clásico
El segundo gol llegó con sello del otro lateral. Lautaro Blanco le puso un pase milimétrico a Miguel Merentiel, que entró al área y definió para estirar la diferencia. Con esa asistencia, Blanco alcanzó las 19 desde que llegó al club, un número que dice más que cualquier discurso.
El trámite se rompió temprano desde lo numérico. A los 35 minutos del primer tiempo, Nazareno Arasa le mostró la roja directa a Manuel Insaurralde por una entrada fuerte sobre Ascacibar. Rubén Darío Insua movió fichas rápido: metió a Juan Cruz Rattalino por Alexis Cuello y le cambió la cara al mediocampo. No alcanzó. Boca tuvo el 75 por ciento de la posesión y remató 16 veces, siete con dirección de arco.
La lluvia se hizo protagonista. En una jugada de Leonel Flores, un charco le frenó la pelota y cortó la ilusión local. El clima, otra vez, alineado del lado xeneize. El primer tiempo se fue sin goles, pero con la sensación de que la diferencia numérica iba a pasar factura. Y así fue.
Doble premio en las tablas
Lo concreto: con esta victoria, Boca suma 47 puntos en la tabla anual y se ubica tercero, a una unidad de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors. En la Zona A del Clausura trepó al quinto lugar. La racha de 14 partidos sin derrotas incluye el tramo final del torneo anterior y este arranque del Clausura, con la clasificación internacional ya en el bolsillo.
Para San Lorenzo el golpe es doble. Cayó al décimo puesto de su zona y al vigésimo en la anual. Insua había arrancado su tercer ciclo con un empate 1-1 ante Independiente y se había despachado con una frase que suena a diagnóstico: “falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien”. Lo de esta noche, con diez hombres y en el peor momento del partido, confirmó que el camino es largo.
Lo que viene para Boca: sigue en zona de playoffs del Clausura y espera rival en semifinales de Copa Sudamericana, todavía por definirse según el sorteo y las otras llaves. Lo que viene para San Lorenzo: deberá resetear rápido porque la tabla anual se le aleja y la zona ya lo dejó lejos de los puestos de arriba. La próxima fecha y los horarios se confirmarán en las próximas horas, cuando el fixture cierre su próxima jornada.
