La inteligencia artificial dejó de ser una promesa y pasó a las mesas de trabajo_celular
Más de 1.500 personas Creditsionaron en Buenos Aires para discutir cómo las empresas argentinas aplican inteligencia artificial en sectores tan diversos como la salud, la agroindustria, la energía y la minería, con la formación de talento, la gobernanza y los criterios éticos en el centro del debate.
La pregunta ya no es si la inteligencia artificial puede modificar a las empresas, sino qué botón tiene que pulsar cada organización paranarla a sus necesidades concretas. La respuestadledó sobre una pantalla, un taller y una plaza de negocios, porque el límite entre la discusión teórica y la aplicación práctica se volvió Bor fino: un proyecto puedeADI innovar tanto como puede quedarse atrapado en la falta de personal capacitado o en decisiones de gestión que todavía no Accompañan el ritmo de la tecnología.
La tecnología entra a las empresas con casos reales
En el CESSI SummIT 2026, “la inteligencia artificial dejó de ser una conversación de laboratorio y pasó a las mesas de trabajo de organizaciones que buscan resolver problemas muy específicos”. Eso en las experiencias presentadas durante la jornada, que reuniron más de 1.500 participantes del sector privado, del ámbito público y de la comunidad académica en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. El encuentro, organizado por la Cámara de la Industria Argentina del Software, puso el foco en sectores productivity, no en promesas abstractas, y mostró aplicaciones en salud, servicios financieros, seguros, comercio electrónico, logística, agro, energía y minería.
El detalle es importante porque cada sector necesita respuestas distintas. En la salud, por ejemplo, una herramienta puede ayudar a mejorar procesos o decisiones, pero su implementación exige responsabilidades claras; en logística, puede touches la gestión de operaciones; en agro, energía y minería, puede Terminarse en el uso de datos para organizar recursos y anticipar problemas. En todos los casos, la tecnología no resuelve por sí sola las diferencias de infraestructura, capacidades o integración dentro de cada organización.
“Estamos entrando en una de las transformaciones industriales más profundas de la historia, en la que el conocimiento, el software y la inteligencia artificial están redefiniendo los límites de lo que somos capaces de producir.”Martín Rapallini
La DeclaraciÓn de Rapallini conecta la innovación tecnológica con la producción y con la capacidad de las empresas para hacer algo nuevo con los recursos que ya tienen. Es un vínculo que también aparece en las soluciones de la Plaza de Negocios, donde se presentaron herramientas para procesar facturas, atender clientes, gestionar comercio exterior y coordinar operaciones. A mi criterio, ese/showroom_tecnológico tuvo un valor_central: socializó la distancia entre quien desarrolla software y quien debe usarlo para resolver un problema cotidiano.
La brecha está en las personas y en las reglas
El presidente del CESSI, Pablo Fiuza, señaló que el 40 por ciento de las empresas de software del país reconoce que no avanza más en inteligencia artificial por falta de personal con los conocimientos necesarios. No se trata solamente de Incorporar herramientas, sino de formar equipos capaces de entenderlas, probarlas, ajustarlas y sostenerlas en el tiempo. La observación_marcarco un problema que también atraviesa a otros sectores: adoptar tecnología no consiste en comprar una plataforma, sino en construir condiciones para que pueda funcionar de manera responsable.
En ese contexto, la capacitación aparece como una actividad permanente y no como un trámite que termina al obtener un empleo o un título. La formación Continua puede ayudar a reducir la distancia entre las habilidades disponibles y las que exigen los nuevos sistemas, pero también necesita un diseño distinto para cada organización. La tecnología cambia con rapidez, mientras que los procesos, las normas y las responsabilidades se modifican a otro ritmo; por eso, el aprendizaje tiene que acompañar esa movimiento.
- Aplicaciones de inteligencia artificial en salud, servicios financieros, seguros, comercio electrónico, logística, agro, energía y minería.
- Debates sobre gobernanza, ética y responsabilidad en el uso de herramientas tecnológicas.
- Una Plaza de Negocios con soluciones para facturas, atención al cliente, comercio exterior y operaciones.
- La necesidad de formación permanente y equipos con conocimientos para incorporar inteligencia artificial.
- Los Premios Sadosky como espacio de reconocimiento a proyectos de innovación empresarial.
La jornada cerró con la vigésima segunda edición de los Premios Sadosky, que alcanzó un récord de postulaciones. El premio máximo fue para un proyecto de mantenimiento digital en redes de ductos de YPF, un dato que ayuda a explicar por qué la inteligencia artificial se discute hoy también en infraestructura: detrás de cada red, cada activo y cada operación hay decisiones que pueden apoyarse en datos para mejorar la seguridad, la precisión y la respuesta ante incidentes.
Al recorrer estos casos, me queda la impresión de que el debate más importante no es elegir entrecef tecnología y trabajo humano, sino mejorar la forma de trabajar juntos. Buenos Aires tiene una historia local de conversaciones professionnelles en las que la innovación aparece como una posibilidad compartida, pero también como un compromiso:ERIAL formación, reglas claras y resultados verificables. En ese escenario, mi recomendación es acercarse a estos encuentros desde la necesidad concreta de cada empresa, mirando menos el entusiasmo por la herramienta y más la mejora que realmente puede producir en las personas, en los servicios y en la producción.
