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Martes, 20 de octubre de 2026
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El pediatra en la cocina, la guardia y la pantalla: las dudas que más le llegan a la consulta

Fiebre, golpes, tos, comida a desgano y celulares: en el Día Nacional de la Pediatría, un recorrido por las preguntas que las familias argentinas repiten una y otra vez en el consultorio, y por las respuestas que la Sociedad Argentina de Pediatría insiste en repetir.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 2 h
El pediatra en la cocina, la guardia y la pantalla: las dudas que más le llegan a la consulta

La escena se repite en guardias y consultorios del país: una mamá o un papá llega con el chico en brazos, el termómetro en la mano y una duda que parece no esperar. A veces es la fiebre que no baja. A veces es un golpe en la frente contra la mesa ratona. A veces, simplemente, es el plato de milanesa que volvió sin tocar y la sensación, siempre la misma, de que algo no anda. Este lunes 20 de octubre, cuando se cumple un nuevo Día Nacional de la Pediatría, esas preguntas vuelven a quedar en el centro de la escena.

La fecha no es caprichosa. Recuerda la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría, ocurrida en 1911, lo que la convierte en una de las sociedades pediátricas más antiguas del mundo: la francesa se creó en 1929 y la estadounidense, en 1930. Recién en 1973, durante un Congreso Mundial de Pediatría realizado en la Argentina, se instituyó ese día como homenaje a la disciplina que acompaña a chicos y chicas desde los primeros días de vida hasta la adolescencia.

Fiebre: mirar al nene, no al termómetro

La fiebre es, probablemente, la consulta que más se repite. Los pediatras insisten en un punto que parece obvio y, sin embargo, se olvida en la urgencia: lo importante no es el número que marque el termómetro, sino cómo está el chico en general y cuál es la causa del cuadro. Un niño febril pero activo, que juega y responde, suele asustar menos que un chico apagado, sin fiebre pero con decaimiento profundo.

En los más chicos, sobre todo en bebés, la consulta no puede esperar si aparecen señales como decaimiento marcado, dificultad para respirar, llanto inconsolable o manchas en la piel. Ahí la recomendación es concurrir rápido, sin pasar por la farmacia de la esquina para probar un jarabe de memoria.

Golpes, tos, vómitos y el riesgo de la automedicación

  • Golpes en la cabeza: pérdida de conocimiento, vómitos reiterados, dolor intenso, cambios de conducta o somnolencia fuera de lo habitual son motivos para ir a la guardia sin demora.
  • Tos y vómitos: la automedicación puede ser contraproducente, en especial cuando se combinan productos con componentes similares, algo que pasa seguido con los jarabes.
  • Selectividad alimentaria: la frase \"no come nada\" atraviesa generaciones, pero el apetito varía con la edad, el crecimiento y el ánimo; la consulta ayuda a separar una etapa pasajera de un cuadro que necesita intervención.

Pantallas, bullying y el consultorio que se moderniza

En los últimos años, una preocupación relativamente nueva empezó a colarse en el consultorio: el tiempo y la forma en que los chicos usan las pantallas. La Sociedad Argentina de Pediatría viene alertando también sobre el bullying y el ciberbullying, que pueden continuar fuera de la escuela a través de chats, redes sociales y videojuegos, y que a veces se manifiestan con cansancio, dolor abdominal, alteraciones del sueño o cambios de humor que no tienen una causa clínica clara.

La entidad distingue el acoso de un conflicto aislado por tres rasgos centrales: la intención de causar daño, la repetición en el tiempo y la asimetría de poder entre quien agrede y quien recibe. Reconocer esos tres elementos, dicen los especialistas, es el primer paso para que la familia no minimice lo que está pasando.

Lo que vuelve a aparecer en cada fecha, en definitiva, es la misma idea: detrás de cada consulta hay un nene o una nena concretos, y una familia que busca en el pediatra a alguien que mire más allá del síntoma. Como aquel chico del plato sin tocar, o la beba con fiebre que igual quiere seguir jugando: la medicina empieza por escucharlos.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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