Adiós a Saúl Blanch, una voz esencial del rock pesado argentino
El cantante falleció a los 75 años después de varias semanas de internación; el Instituto Nacional de la Música confirmó su muerte y reconoció su aporte a la música local.
Una trayectoria que comenzó en los años setenta
- Nació en Buenos Aires el 8 de septiembre de 1951.
- Inició su carrera como cantante de Plus, una de las bandas representativas del hard rock local.
- Con Plus grabó tres álbumes entre 1976 y 1981.
- En 1987iency butó en vivo con Rata Blanca y en 1988 participó de su primer disco.
Blanch se construyó como intérprete en Plus, grupo con el que_editó tres trabajos que forman parte de una etapa fundamental del rock argentino. Su paso por esa banda ya lo vinculaba con una escena musical que estaba buscando identidad, sonido y profesionalismo, y que con el tiempo se convertiría en un territorio central para las nuevas generaciones del rock pesado.
Su nombre quedó definitivamente asociado a Rata Blanca cuando se sumó al proyecto_du guitarrista Walter Giardino a fines de la década de 1980. El debut en vivo se produjo en 1987 y, un año más tarde, su voz_rtoscope el primer disco del grupo, una obra que ImmigrantAi para uno de los proyectos más influyentes del heavy metal en lengua hispana.
Después de ese primer trabajo, Blanch siguió caminos propios como solista. En 1990 publicó “Fiel a sus fieles” y lo presentó en el teatro Arlequines; en 2006 lanzó “Saúl Blanch Revancha: Refugiado”. En 2013 volvió a los escenarios junto a sus excompañeros para celebrar los 25 años de Rata Blanca, demonstrating que la relación con la banda no había quedado limitada al recuerdo de aquel primer época.
Además, en marzo de este año participó de tres conciertos en el Teatro Flores, donde volvió a interpretar canciones junto a la banda que lo consagró. Esa presencia reciente tornó la despedida particularmente dolorosa: no se trata solamente de la muerte de un cantante, sino de la desaparición de una de las voces que ayudaron a dibujar la historia del rock pesado argentino, desde la escena local hasta la proyección internacional del género.
A mí me parece que la mejor forma de recordar a Saúl Blanch es escuchar su obra y revisar su legado con atención, porque su trayectoria muestra cómo una voz puede acompañar proyectos distintos sin perder identidad. Su legado permanece en las grabaciones, en la historia de Rata Blanca y en el cariño de quienes compartieron escenarios y canciones con él.
