Martes, 25 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Policiales /

Murió en prisión el condenado por el femicidio de Mercedes Kvedaras en Salta

José Eduardo Figueroa, que cumplía prisión perpetua por el femicidio de su esposa cometido en agosto de 2023, fue hallado sin vida en un patio interno del pabellón F de la cárcel de Villa Las Rosas. La autopsia preliminar estableció asfixia por ahorcamiento. El Ministerio Público Fiscal abrió una investigación para determinar si hubo negligencia en la custodia del recluso, conforme al protocolo que obliga a tratar todo aparente suicidio como posible homicidio.

Por Redacción · 25 de agosto de 2026 · hace 2 h

El cuerpo de José Eduardo Figueroa fue encontrado por otro interno en un patio del pabellón F de la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas, en la provincia de Salta. Trasladado al hospital San Bernardo, los médicos constataron la muerte cerca de las 19 horas del lunes.

La autopsia realizada el martes por la mañana por el Servicio de Tanatología Forense estableció que la causa fue asfixia por ahorcamiento. Los peritos confirmaron que los surcos en el cuello corresponden a una soga fabricada con vendas. La semana anterior, Figueroa había sido trasladado a una clínica privada, y se presume que allí obtuvo el material.

Figueroa había sido condenado a prisión perpetua el 30 de agosto pasado por el femicidio de Mercedes Kvedaras, de 37 años, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal. La autopsia de la víctima determinó en su momento que murió por asfixia mecánica mixta, producto de estrangulamiento y sofocación manual. El tribunal lo declaró coautor de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género, con voto unánime. La sentencia no había quedado firme: su defensa había presentado un recurso ante el Tribunal de Impugnación para recalificar el hecho.

El Ministerio Público Fiscal, encabezado por el procurador Pedro García Castiella, inició una investigación para determinar si existió alguna negligencia en la custodia del recluso. Un protocolo vigente desde el inicio de la gestión de Castiella establece que todo aparente suicidio debe investigarse bajo los presupuestos de un homicidio. El fiscal Daniel Espilocín, titular de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas N°2, coordinó las primeras medidas en el lugar, solicitó el análisis de las cámaras de seguridad del penal y ordenó la toma de testimonios.

Descartada la hipótesis de homicidio por el resultado forense, la investigación se concentra ahora en eventuales fallas en el cuidado y vigilancia del interno.

¿Qué responsabilidades debería asumir el sistema penitenciario cuando un recluso muere en estas circunstancias?

Te puede interesar