Deuda al 82% anual: cómo se reconfigura el presupuesto familiar ante el peso de las tarjetas y los préstamos personales
Las tasas de financiamiento minorista se mantienen en niveles récord y comprimen el margen de gasto de los hogares, mientras el consumo apenas repunta traccionado por rubros no durables. Economistas consultados advierten sobre los riesgos de dolarizar deudas en un escenario de superávit externo inédito.
Walter Griffiths, sección Economía y empleo — El sistema financiero argentino cerró julio con tasas de interés minoristas que reconfiguran de manera estructural la administración del presupuesto doméstico. De acuerdo con los registros oficiales del Banco Central de la República Argentina, las financiaciones mediante tarjetas de crédito operaron con un costo nominal anual del 82%, en tanto que los préstamos personales se ubicaron en el 66% anual, niveles que reducen de forma significativa la capacidad de compra de los hogares antes del cierre de cada mes.
El volumen total de préstamos a personas humanas alcanza en la actualidad los 51 billones de pesos, distribuidos entre tres grandes líneas: 23 billones corresponden a tarjetas de crédito, 21,7 billones a préstamos personales y 6,2 billones a créditos prendarios. El nivel de mora en tarjetas y prendarios se mantiene en torno al 7%, un indicador que las entidades financieras monitorean con atención dado el encarecimiento relativo de las cuotas.
Consumo
El consumo de los hogares registró una mejora del 2% en los últimos meses, aunque la dinámica fue heterogénea. El crecimiento se concentró en indumentaria y recreación, rubros que pueden abonarse en efectivo o en pocas cuotas sin financiamiento. En cambio, los bienes durables —electrodomésticos, vehículos y equipamiento del hogar, entre otros— permanecen retraídos porque el costo del financiamiento vuelve inalcanzables las cuotas para una porción significativa de la población.
“Una familia que destina una parte importante de sus ingresos a pagar deuda después tiene que afrontar alquiler, alimentos, colegio, obra social y otros gastos. ¿Cuánto le queda para consumir? Nada. El día a día se queda sin plata.”Jorge Ingaramo, economista
Estrategia
Ante este escenario, Ingaramo desaconsejó la toma de créditos en moneda extranjera, en particular las nuevas líneas hipotecarias ajustadas por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), y recomendó mantener las deudas existentes en pesos antes de asumir nuevos compromisos dolarizados. El economista describió la situación cambiaria como inédita: la economía genera alrededor de 2.000 millones de dólares de superávit externo por mes, un volumen que, en su trayectoria profesional, no había observado y que contrasta con el estancamiento de la actividad interna.
- Tarjetas de crédito: 82% nominal anual en julio, según el Banco Central de la República Argentina.
- Préstamos personales: 66% nominal anual en el mismo período.
- Stock total de préstamos a personas: 51 billones de pesos.
- Tarjetas de crédito: 23 billones de pesos; préstamos personales: 21,7 billones; prendarios: 6,2 billones.
- Mora en tarjetas y prendarios: aproximadamente 7%.
- Consumo de los hogares: suba del 2%, concentrada en indumentaria y recreación.
- Bienes durables: sin reactivación, por el costo inaccesible de las cuotas.
- Superávit externo mensual: cercano a 2.000 millones de dólares, según Jorge Ingaramo.
