A Boca se le rompió el delantero a días del cierre del libro de pases
Bareiro pasará por el quirófano el martes y recién reaparecerá en la pretemporada de 2027. Encima, Aranda se fracturó el peroné. El club ya se bajó del mercado.
Hay lesionados que son un coletazo y hay lesionados que son un temporal encima del barco. Lo de Adam Bareiro entra directo en la segunda categoría. El delantero paraguayo venía arrastrando una hernia lumbar desde marzo, se hizo un bloqueo para ver si podía zafar sin pasar por el quirófano y el cuerpo le dijo que no. Así las cosas, el martes 1 de septiembre va a quedar en manos del médico del club, Jorge Batista, para una cirugía que lo dejará afuera de lo que resta del año y, según la estimación que manejan en Boca, recién volverá a pisar una cancha en la pretemporada de 2027. Seamos sinceros: el año deportivo de Bareiro en La Ribera ya se terminó.
El antecedente inmediato
El último partido del chaqueño fue el 9 de mayo, en La Bombonera, por el Torneo Apertura frente a Huracán. Se mandó a hacer una chilena dentro del área y cayó mal: a los 24 minutos del primer tiempo tuvo que pedir el cambio. Desde entonces acumuló rehabilitación, un bloqueo lumbar que ilusionó a propios y extraños y un intento de regreso a los entrenamientos que terminó con el dolor volviendo a golpear con más fuerza que antes. Cuando los médicos dijeron basta, la operación dejó de ser una opción y pasó a ser la única salida.
A la baja del paraguayo se le suma otra que duele igual. Tomás Aranda se fracturó el peroné derecho en la práctica del miércoles pasado y los estudios marcaron que estará inactivo al menos tres meses. Para colmo, venía siendo uno de los argumentos ofensivos más interesantes del plantel. Seamos sinceros: Boca perdió en un puñado de días al nueve de área y a un extremo con gol, justo en la recta final del mercado.
Los movimientos del Consejo
- Promoción de Lautaro Bianco desde la reserva, mediocampista oriundo de Morón, rápido y con remate de media distancia, que ya venía usando la camiseta 10 del segundo equipo tras la lesión de Aranda.
- Decisión de no salir a buscar reemplazante externo para la plaza que dejó Aranda, según confirmaron desde el entorno del club.
- En el rubro ataque, la única incorporación del período de pases fue Enner Valencia, delantero ecuatoriano de 36 años.
- Cierre anticipado del libro de pases sin más refuerzos para compensar la ausencia de Bareiro.
El panorama deja una pregunta incómoda para el Consejo de Fútbol. Si la apuesta es Bianco como volante y Valencia como referencia de área, la plantilla va a tener que aguantar lo que resta del torneo con un nueve de 36 años y un pibe de reserva como principales respuestas a dos bajas de golpe. Yo no digo que esté mal, digo que el viento empieza a soplar fuerte del lado de Brandsen 805 y los nombres propios van a quedar expuestos.
Lo que viene
El próximo partido de Boca está en agenda y habrá que ver cómo arma el cuerpo técnico el rompecabezas. El martes, mientras Bareiro entre al quirófano, el club seguirá entrenando con lo que tiene. Después del cierre del mercado, las soluciones, si no alcanza, deberán salir de la cantera o del propio bolsillo de los que ya están. La pretemporada de 2027 queda lejos; el presente, en cambio, empieza el próximo fin de semana.
